El 19 de mayo de 2016 surgió la firma, en ese año fue cuando sentí el ímpetu, la fuerza de que era tiempo de iniciar este proyecto. A lo largo del trayecto en el ejercicio de la profesión como abogado, una etapa importante, fue el servicio público, en específico la Procuraduría General de la República y mayormente en Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de Mexico, hoy en día Fiscalías, brindando, procuración de justicia a la gente, al público, diferentes áreas, adquiriendo experiencia en el ramo. La otra etapa fue trabajar en el ámbito privado, en áreas legales de algunos corporativos o consorcios empresariales, mayormente en aspectos penales, cuando mi labor en estos finalizó, fue precisamente cuando me di cuenta, que la primera etapa era solo la mitad de un circulo y el ámbito privado la otra mitad que complementaba; mi experiencia profesional; es cuando nació la idea de iniciar este proyecto, de una firma de abogados especializados en materia penal y juicio de amparo penal, fue el motor que impulsó su creación.
Todas las ramas del Derecho son interesantes y necesarias para lograr una verdadera Justicia, pero siempre me ha apasionado el Derecho Penal, una de sus características es la potestad del Estado para castigar conductas delictivas e imponer sanciones, entre ellas la pena de pérdida de la Libertad. Lo que exige una gran responsabilidad por parte del abogado que represente al imputado o víctima de un delito, y desde luego preparación, experiencia, templanza y seguridad por lo que está en juego. Es una rama del derecho en la que siempre te debes mantener alerta; tanto por los tipos de casos que se ventilan, como los aspectos que están en juego de tus clientes, su Libertad o Patrimonio, por ejemplo.
Considero que el litigio penal no es un deporte, donde lo que se busca es seguir invicto, aquí lo que esta en juego es la libertad, el patrimonio, el escrutinio público de las personas que están inmersos en un juicio.
Cada caso tiene sus peculiaridades y es esa la labor del abogado litigante, el formular la estrategia correcta para obtener un resultado satisfactorio para el cliente, y eso lo notas cuando ves su semblante, su reflejo de tranquilidad, sus palabras de agradecimiento o sus recomendaciones que hacen de la firma con su círculo para tomar nuevos casos, aunque claro, eso no tienes que esperarlo, solo hacer bien tu trabajo.
Como abogados dedicados al litigio, hay que tener conocimiento de las leyes y sentencias importantes de nuestros máximos tribunales, para hacerlas valer en audiencias y en las diferentes etapas de los juicios, con la finalidad de obtener un resultado satisfactorio, en los casos que nos encomiendan nuestros clientes.
Es nuestra obligación y viene en los ordenamientos legales, hacerle ver y entender los derechos, tanto a las víctimas como a los imputados, según a que parte representemos. Como abogado no solo es leerle sus derechos, sino explicarle cada uno de ellos y que realmente entiendan sus límites y alcances, haciendo a un lado términos ambiguos o legaloides, por que en audiencia los jueces de control o de enjuiciamiento, siempre les preguntaran si ya tienen conocimiento de estos.
Como lo comente anteriormente, cada caso que nos confían tiene sus peculiaridades, igualmente cada audiencia a la que acudimos como Asesores Jurídicos de la víctima u ofendido, o bien, como Defensores del imputado, cada parte o autoridad que interviene como el Ministerio Publico o el Juez, darán sus argumentos y fundamentos legales, donde nos vamos a encontrar jueces de un corte legalista que su actuación prioriza la exacta aplicación de la ley y las normas, y otros jueces de un corte garantísta que aun sin dejar la ley atrás, se enfocan en los derechos fundamentales y constitucionales del ciudadano frente al poder público, velando por el debido proceso.
Entonces ahí esta el movimiento de la balanza de los derechos de las víctimas e imputados, en el sistema de justicia penal. Luego entonces, lo que debemos hacer como abogados ante una sentencia o resolución desfavorable, es hacer valer los medios impugnatorios que estén a nuestro alcance, para que sea revisada desde una perspectiva diferente a quien la emitió.
La prisión preventiva oficiosa se encuentra prevista en el articulo 19 Constitución Política y en el Código Nacional de Procedimientos Penales, se distingue de la prisión preventiva justificada, en que la primera la va imponer el juzgador a un imputado desde la primera etapa del procedimiento penal, en una audiencia inicial de manera automática, basándose tan solo en un catálogo de delitos previstos, sin una justificación previa que lo amerite, aplicándola como una regla general y no como excepción, sin permitir a la Defensa tener un debate entre las partes, con la finalidad de que se le pueda aplicar otra medida cautelar menos lesiva prevista en la ley, lo que considero va en contra del principio de presunción de inocencia o de proporcionalidad en la imposición de las medidas cautelares entre otros, podría pensarse que se trata de un castigo penal anticipado.
Es muy sabido que la Corte Internacional Interamericana de Derechos Humanos a fallado en contra de la prisión preventiva oficiosa y siendo el Estado Mexicano parte del Sistema Interamericano de Derechos Humanos, ha aceptado la jurisdicción de esa Corte. En la actualidad, el tema esta en el tintero y le tocará a la Suprema Corte de Justicia de la Nación resolver este tema, que es suma importancia.
Es un honor y un gran orgullo para la firma “Malagón Hidalgo & Abogados Asociados“, que nos reconozcan en ese importante libro “Ranking de los Mejores Abogados de Mexico”. Es por los mismo, que como abogados especializados en Derecho Penal, estamos doblemente obligados a seguir preparándonos, actualizándonos en la materia constantemente y a mantener nuestro solido y fundamental compromiso, que es abogar por los derechos de nuestros clientes para que obtengan juicio justo; dentro de un marco de legalidad, honradez, eficacia, eficiencia y honestidad.